Machismo y toma de consciencia

Para esta nueva aportación, hemos estableciendo un puente entre parte de los objetivos del ciclo (abordaje de las emociones desde el pensamiento creativo), y toma de consciencia sobre machismo y violencia de género, que cobrará forma en la elaboración de un vídeo.

Expresar y visibilizar

Dado que el hacer que nos acompaña parte de la importancia del consenso y del compromiso, se trasladó al grupo la invitación a participar en la realización de un vídeo sobre este tema. Como educadora y arteterapeuta, lo vi como una oportunidad de concienciación desde la creatividad, una posibilidad para expresar y visibilizar una realidad que en ocasiones parece lejana, pero que en todo caso, forma parte de lo cotidiano. La respuesta del grupo fue desigual. La mayor parte de l@s adolescentes de nuestro tiempo están tan sobrecargad@s de actividad, que reclaman descanso y/juego.

Lenguajes creativos

Buscando la manera de incentivarles, de activar el motor que les permitiera emprender este proyecto con ilusión, recurrimos a los lenguajes creativos, un excelente estímulo que propició el que durante las sesiones, l@s chic@s hayan: dibujado, pintado, fotografiado, editado, elegido imágenes, recortado, buscado y recreado frases, escrito, reflexionado, bailado y expresado su rechazo al machismo y a la violencia de género desde la toma de consciencia, la propia afirmación, el empoderamiento y el mensaje positivo de construcción en igualdad de derechos y deberes ¡Hasta escribieron una canción!

Más allá de la elaboración del vídeo -que pronto publicaremos-, todo lo que ha ocurrido mientras tanto es lo que propicia el verdadero cambio, en definitiva un caminar continuo y en comunidad.

Alucina, vecina

contigo y con tu prima

Cero al machismo y diez a la alegría

Porque la vida, no es para estar amargado

Hay que estar, alegre y animado

Se buscan machistas, ey, ey

Se buscan machistas, ey, ey

Para hacerles frente, ey, ey

Fuera machistas, ey, ey

Que son muy mala gente, ey, ey

Se buscan personas, que sepan lo que sientes

Se buscan seres, que aprendan y defiendan a la gente

No tenemos paz, no tenemos alegría

Nosotras no tenemos porque sufrir, porque vosotros os vais

que yo me quedo aquí

Se buscan machistas, ey, ey

Se buscan machistas, ey, ey

Para hacerles frente, ey, ey

Fuera machistas, ey, ey

Que son muy mala gente, ey, ey

Descubrimiento, afecto y sexualidad

La primera vez que vi Tomboy, una película francesa del 2011, me llegó la sutileza del registro del lenguaje femenino (la directora es una mujer), con esa delicadeza de lo invisible que me ha costado encontrar en otros lenguajes, y que añoro cada vez más.

Situaciones que ignoramos

Preparando una nueva sesión para el taller, y consciente de la atracción por lo audiovisual de los chicas, intuí que proponer ese ejemplo de muchacha de diez años, que utiliza su aspecto y su corte de pelo para hacerse pasar por un chico, era una oportunidad para, desde un lenguaje narrativo y visual, mostrar como pueden darse un sinfín de situaciones cotidianas de las que no se habla por miedo, por vergüenza, porque resultan comprometidas y que no obstante, están ahí.

Las circunstancias que se abrían al grupo tocaban los roles de género, los juegos de la pubertad, las preguntas sobre lo que soy y/o lo que me gustaría ser, la vivencia de los afectos, las elecciones, la sexualidad… un crisol de interrogantes que nos conforman y construyen nuestra identidad teniendo su cara más visible en la autopercepción del propio cuerpo en un momento de cambio.

Referentes verosímiles

El lenguaje sensorial, la reflexión sobre los arquetipos sociales y el autodescubrimiento. La propia historia narrada con esos silencios largos tan franceses, a veces difíciles de sostener, y al mismo tiempo tan sugerentes e invitadores a posar la mirada de modo diferente al cotidiano, fueron un reto ante un grupo habituado a la rapidez frenética de la cultura visual en la que estamos inmersas, tan presente en las preadolescentes que conforman el taller, “bombardeadas” por los medios, y necesitadas de otros referentes verosímiles y lugares de más conciencia.

Atención, escucha y nuevos lenguajes

La apuesta suponía un trabajo de atención, de escucha, de sostener a las que tenían más dificultad en mantenerse atentas, de ofrecer alternativas en paralelo para las más nerviosas, de atreverse a explorar nuevos lenguajes y nuevas formas de comunicar.

Sugerí trasladar lo que más resonó a las chicas con una nueva narrativa dramatizada, en base a las propuestas que de modo natural emergieron de los tres grupos que conformaron. Fue sorprendente como de modo subconsciente, a través del ejercicio de juego simbólico expresaron su mirada, desvelando a través de realidades ajenas, lo que había de verdadero en la propia.

Mil caras de Dulcinea. Experiencia artística y crecimiento personal

La participación en el Certamen  “Mil caras de Dulcinea” ha supuesto desde el principio un reto y un trabajo significativo. Contar con un evento que se preste a dar visibilidad a lo que se hace no es algo que suceda todos los días.

El proceso sobre el resultado

Nuestro recorrido da valor al proceso sobre el resultado, centrándonos en la creación sobre la reproducción, en la apropiación responsable de los contenidos expresados, en el desarrollo y entrenamiento de la percepción sensorial como vía de inspiración, en la liberación de juicios para aumentar la confianza en la propia capacidad de expresión.

Empoderar lo femenino desde la pluralidad de género

El día de la presentación, las niñas estaban muy excitadas, (y hablo en femenino porque de 14 componentes, solo hay un chico en el grupo; supongo que de alguna manera es reivindicar desde el lenguaje esa mayoría numérica, tantas veces oculta tras el generalizado masculino), lo que no quita que empoderar lo femenino desde la pluralidad de género resulta mucho más interesante y enriquecedor.

Insisto, estaban muy alteradas y lo disfrutaron mucho. No tengo muy claro que tuvieran idea de lo que iba a pasar, porque aunque les había prevenido del desarrollo de la actividad, lo que ocurre entre los mensajes que damos y lo que se recibe puede ser muy diferente; con eso y con todo, ha supuesto una experiencia a recordar: la posibilidad de reflexionar individualmente, de plasmarlo plásticamente, de expresar su sentir desde una estructura poética, de construir una pieza performativa en grupo, de responsabilizarse del compromiso ante las compañeras, de salir de su espacio de confort, de disponer de un contexto expositivo para compartir presencia con artistas reconocidos: http://milcarasdedulcinea.blogspot.com.es,  de enfrentarse “al corte” de tener que recitar un poema propio ante un público desconocido…

Experiencia artística y crecimiento personal

Supongo que de alguna manera, también a mí me emociona esa posibilidad de contribuir a que la experiencia artística forme parte de una iniciativa de crecimiento personal, de impulsar una propuesta que participa del cambio de las prácticas educativas en los espacios expositivos haciendo las instituciones mas permeables; una forma de “desmontar” las dinámicas de poder al uso, reconociendo al publico como constructor de conocimiento, conformando precisamente ese abrazo entre obra expuesta-espectador y el diálogo que se genera.

Reflexión individual y grupal: COMPOSICION DE POEMAS PLASTICOS BREVES,  “Sentirse especial”, en conexión con “Los mil lugares de Dulcinea

Arteterapia en “Mil caras de Dulcinea”

Aquí teneís nuestra presentación en Radio Libertad, dando a conocer la participación de mitoART, a través del Taller de Arteterapia de Casa San Cristobal, en el Certamen “Mil caras de Dulcinea”: http://milcarasdedulcinea.blogspot.com.es/ un proyecto artístico que propone deconstruir la figura de Dulcinea, para cuestionar los estereotipos de género.

Composición de poemas plásticos breves

Ante la pregunta ¿Quién es Dulcinea en el siglo XXI? hemos reaccionado con un proceso de reflexión personal y convergencia grupal que desembocará en una COMPOSICION DE POEMAS PLASTICOS BREVES partiendo de la idea de lo que para cada una significa: “Sentirse especial”, en conexión con “Los mil lugares de Dulcinea”, esos que vamos habitando desde la construcción del lugar que cada una y cada uno ocupamos.

En otro orden de cosas, formar parte de una propuesta intergeneracional, donde se dan cita multitud de lenguajes creativos: libro de artista, grabado, pintura, dibujo, fotografía, vídeo, instalación, performance… permite que traslademos “a la calle” lo que experimentamos en el taller.

                                 

 

Crecimiento personal y empoderamiento en femenino

El grupo que participa en el Certamen forma parte de una iniciativa llevada a cabo en San Cristobal de los Ángeles desde 2014, y está compuesto por 14 participantes: 13 chicas y 1 chico; con edades comprendidas entre los 9 y los 14 años.

Partimos del concepto de crecimiento personal como meta, y lo trasladamos a la práctica en un proceso conformado por módulos con objetivos específicos. La propuesta actual: “Ocupando mi lugar” se enfoca en el autoconcepto, la autoestima, el empoderamiento, el respeto, la escucha… desde los lenguajes artísticos y creativos.

Es por ello que nos sentimos muy identificadas con un proyecto que conecta arte y género y que visibiliza a las mujeres como sujetos activos que transforman su realidad.

Taller de Arteterapia Casa San Cristobal. “Ocupando mi lugar”