Contar lo que sientes

En el cierre de la pasada sesión, una de las chicas expresó la necesidad de “aprender a contar lo que sientes“, algo que si bien habíamos abordado en otras ocasiones, no por ello dejaba de estar suficientemente integrado.

Distintas maneras de expresar

Aquello, y la experiencia individualizada con personas ajenas al grupo y con particularidades muy diversas, me hizo reflexionar una vez más en lo diferentes que somos, y en las distintas maneras que tenemos de expresar y trasladar lo que ocurre bajo cada una de nuestras carcasas.

De la necesidad de contar lo que a un@ le ocurre, existente en una gran parte de las personas, pasamos a los individuos que dicen no necesitan narrar su sentir. Lo que no quita que haya modos de expresarlo y hacerlo visible.

Hay personas que sueltan a quien más cerca tienen como se sienten, algunos son partidarios de dejarlo para los más confiables, otros se sirven de desconocidos. Los hay que estallan a la primera de cambio, los que lo ocultan bajo un correcto caparazón, quienes lo alimentan hasta que también algo que colma el vaso les hace explotar… Quienes buscan el momento y quienes no. Otros transforman su angustia, se centran en una actividad y van diluyendo poco a poco su desazón. Los hay que hacen deporte. Y los que no quieren verlo. Incluso algunos olvidan lo que les pasa.

Trasladar de modo asertivo

Tanto si tienes un modo consciente de trasladar tu sentir como si no lo tienes, te vas a encontrar con situaciones que trasladar de modo asertivo ante el otro tu estado emocional va a ser necesario y fundamental, y es con todo esto con lo que hemos trabajado en nuestra sesión.

Hemos utilizado unas cajitas de papel como contenedores de los diferentes sentires para expresar los modos de cada un@ de manera anónima; abordando todo lo expresado desde la vivencia grupal. Nuestro objetivo, contar BIEN lo que sientes:

  • Identificando tu emoción
  • Siendo sincer@
  • Haciéndote cargo de ti, de lo que te ha generado lo que sientes
  • Buscando el momento
  • Expresando en primera persona
  • Escuchando de modo inteligente
  • Integrando el sentir del otro
  • Reformulando tu sentir

Querer bien

Hemos arrancado la sesión tomando como referentes grandes mujeres de la historia que han sufrido desamor, algo que pienso, es consustancial al ser humano: Zenobia Camprubi, Camille Claudel, Emilie du Chatelet, Elena Garro, Martha Gellhorn, Lee Krasner, Hedy Lamarr, Mileva Maric, Mary Moffat, Gabriele Munter, Zelda Sayre…

A partir de ahí, alternando corazones enteros y corazones rotos, hemos plasmado lo que cada un@ ha identificado como: “amor” (querer bien), ausencia de amor y “desamor” (apego/querer mal) en base a situaciones expuestas mediante palabras, frases y dibujos.

Después, las chicas han expresado unos cuantos modos de entrenar prácticas sanas en nuestras relaciones afectivas:

Ser clar@ y transparente. Se trata de expresar abiertamente el sentimiento y el pensamiento. Evitar lanzar indirectas. Verificar que el otro me ha entendido. Debería de prevalecer la escucha sin juicio y el apoyo ante los problemas de la persona a la que queremos.

Mi sentir es mío y también mi responsabilidad. Evita la culpa contigo y con el otro. La culpa es un veneno que nos han inoculado malsano y que solo hace daño. Frente a ello: asume tu responsabilidad y ten cuidado con la idea de sacrificio.

Controlar los “celos amorosos”. Los celos existen, son parte del ser humano. Venimos de una historia que nos enseñó que podían significar una muestra de afecto, PARA NADA. De ahí hemos pasado a negarlos y crucificarlos. La propuesta: aceptarlos y manejarlos, que no nos dominen, que no nos nublen el pensamiento, que sean un motor y una oportunidad. La confianza es la base de cualquier relación.

Evita reprochar continuamente. Los problemas han de abordarse individualmente a menos que estén realmente conectados. Entiende, acepta, perdona, olvida. Lo que pasó, pasó.

Atención al chantaje emocional consciente e inconsciente. Activa alarmas para que si caes en él no te arrastre. No estar de acuerdo con algún aspecto del otro es normal, hasta puede ser positivo. Cada mujer y cada hombre debe decidir cambiar o no, y si fuera el caso decidir lo que cambia y lo que no. Las personas cambiamos, pero no estamos aquí para cambiar a nadie.

Cuidado con comprar el bienestar de la relación. Los regalos son bienvenidos, pero no pueden ser una vía de escape a las dificultades.

Recuerda que es estupendo querer mucho, más lo primero, es QUERER BIEN.