Querer bien

Hemos arrancado la sesión tomando como referentes grandes mujeres de la historia que han sufrido desamor, algo que pienso, es consustancial al ser humano: Zenobia Camprubi, Camille Claudel, Emilie du Chatelet, Elena Garro, Martha Gellhorn, Lee Krasner, Hedy Lamarr, Mileva Maric, Mary Moffat, Gabriele Munter, Zelda Sayre…

A partir de ahí, alternando corazones enteros y corazones rotos, hemos plasmado lo que cada un@ ha identificado como: “amor” (querer bien), ausencia de amor y “desamor” (apego/querer mal) en base a situaciones expuestas mediante palabras, frases y dibujos.

Después, las chicas han expresado unos cuantos modos de entrenar prácticas sanas en nuestras relaciones afectivas:

Ser clar@ y transparente. Se trata de expresar abiertamente el sentimiento y el pensamiento. Evitar lanzar indirectas. Verificar que el otro me ha entendido. Debería de prevalecer la escucha sin juicio y el apoyo ante los problemas de la persona a la que queremos.

Mi sentir es mío y también mi responsabilidad. Evita la culpa contigo y con el otro. La culpa es un veneno que nos han inoculado malsano y que solo hace daño. Frente a ello: asume tu responsabilidad y ten cuidado con la idea de sacrificio.

Controlar los “celos amorosos”. Los celos existen, son parte del ser humano. Venimos de una historia que nos enseñó que podían significar una muestra de afecto, PARA NADA. De ahí hemos pasado a negarlos y crucificarlos. La propuesta: aceptarlos y manejarlos, que no nos dominen, que no nos nublen el pensamiento, que sean un motor y una oportunidad. La confianza es la base de cualquier relación.

Evita reprochar continuamente. Los problemas han de abordarse individualmente a menos que estén realmente conectados. Entiende, acepta, perdona, olvida. Lo que pasó, pasó.

Atención al chantaje emocional consciente e inconsciente. Activa alarmas para que si caes en él no te arrastre. No estar de acuerdo con algún aspecto del otro es normal, hasta puede ser positivo. Cada mujer y cada hombre debe decidir cambiar o no, y si fuera el caso decidir lo que cambia y lo que no. Las personas cambiamos, pero no estamos aquí para cambiar a nadie.

Cuidado con comprar el bienestar de la relación. Los regalos son bienvenidos, pero no pueden ser una vía de escape a las dificultades.

Recuerda que es estupendo querer mucho, más lo primero, es QUERER BIEN.

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