Wabi sabi, cuando menos es más

Cada sesión, en el intercambio natural propiciado con las chicas que participan en el taller, es habitual el encontrarme con el deseo expreso de tener más: un mejor teléfono, una tablet, zapatos nuevos, más ropa… y un sinfín de cosas que a mí me parecen innecesarias.

El tener y el ser

Viven, vivimos en una sociedad en la que el tener es más importante que el ser, y para no caer en esta trampa perversa del consumo y la acumulación, hay que estar siempre alerta. Sí, es cierto, mi mirada de adulta probablemente esté lejos de la percepción preadolescente, especialmente de éstas chicas de 9 a 14 años; porque incluso cuando me retrotraigo a cómo yo viví hace unas décadas mi adolescencia, soy consciente de la serie de elementos diferentes: familia, educación, entorno, más todos los factores circunstanciales que hicieron que los que crecimos en otro momento estuviéramos configurados y condicionados de un modo distinto.

Cuando menos es más

Con eso y con todo, cada vez que me arriesgo, que me atrevo a utilizar estímulos que pueden abrir nuevos modos de pensar, de mirar, donde menos es más; hay un salto cualitativo en cómo se reciben los mensajes, en cómo se colocan las cosas. Lo que ocurre, en ocasiones se percibe a primera vista, otras veces más tarde, y siempre, siempre deja huellas que antes o después se hacen visibles, eso es muy reconfortante.

Ser feliz con lo que tengo

Desde que conecté con el estado del alma que los japoneses denominan wabi sabi, ese que es capaz de valorar la belleza de lo imperfecto, mi forma de situarme ante la realidad va tornándose más saludable. Es un principio muy zen: ser feliz con lo que tengo, mientras voy reduciendo mis deseos.

Y es desde ese lugar, desde el que hemos planteado la actividad: una historia mítica, un ejercicio de auto-escucha y escucha del otro (¿si yo fueras/ si tú fueras?), la suma de sensibilidades, la percepción de lo pequeño; para trasladarlo plásticamente con la ayuda de flores y hojas secas, apreciando cómo desde el menos podemos construir mundos que son más.

 

One thought on “Wabi sabi, cuando menos es más

  1. ¡Precioso! ojalá todos los adolescentes pudieran asistir a tus talleres para escuchar otra voz frente a la muy fuerte y alta del consumismo que nos asfixia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *