Soltar y comunicar

En ocasiones, las ideas se nos amontonan, lo queremos todo YA, y al mismo tiempo cambiamos rápidamente de parecer… nos enfadamos con el otro, nos contradecimos, nos atrincheramos en:”el mundo no me entiende”,”no merece la pena”,”nada tiene sentido”… Nos enfadamos con nosotras mismas y lo volcamos en quien está más cerca. Cuesta sonreír, cuesta hablar con calma, cuesta respirar…

Los bloqueos de la adolescencia no están tan lejos de los bloqueos que podemos tener los adultos en una enorme cantidad de ocasiones a lo largo de un día, de una temporada, de una vida. Cuando eso ocurre, es momento de soltar, de dejar espacio para poder llenarnos de algo diferente, empezando por cambiar la energía…

Partimos de un trabajo de percusión espontánea en el que cada una marca un ritmo que siguen las demás, la decisión del ritmo individual es muy personal, seguir al grupo es todo un reto, al final logramos encontrar la manera de canalizar el peso de lo intangible.


Y cuando todo aquello encuentra su camino, se recupera el ritmo y una puede entregarse a un”construir” que antes generaba recelo y que finalmente llega a conectar con la capacidad y la posibilidad de traspasar esa frontera, la de entenderme yo y hacerme entender por el otro.

Sólo si escuchamos podremos aprender. Escuchar es un acto de silencio; sólo una mente serena pero extraordinariamente activa puede aprender. J. Krishnamurti

Objetos comunicantes. ARTETERAPIA. Casa San Cristobal

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