Mito, escuela y naturaleza

Es importante
ofrecer oportunidades a niños y niñas para que puedan disfrutar con la naturaleza. Los vínculos entre un niño y la
naturaleza se pueden desarrollar en la escuela o fuera de ella. No es siempre
necesario llevar a los niños al monte si de alguna manera se trae el monte a la
escuela.

John Burroughs
sostiene que primero hay que cultivar el amor a la naturaleza, y sobre esta
emoción, el conocimiento intelectual. Entre los tres y los siete años, el niño
descubre lo que ha sido definido como una percepción armoniosa del yo en
relación con el mundo natural.


Aunque caminar una mañana de sol frente a la humedad de otoño, entre los árboles, pisando caminos de tierra nos
devuelve una cierta sensación de pertenencia y nos recuerda nuestra verdadera
naturaleza humana, maravillosa. Algo que los niños ya saben y lo recuerdan
desde su vivencia a los adultos, con total simplicidad.

El ritmo de vida nos lleva a vivir en ciudades con porciones de cielo, con
pedacitos de aire limpio, con retazos de hojas verdes y nos acostumbramos tanto
que parecería que la naturaleza nuestra fuese solo ese fragmento, más no es
así. Es algo más y algo que merece la pena incorporar en nuestras vidas.


Estos caminos se pueden hacer
recordando las leyendas o los mitos que forman parte de nuestra memoria innata, como en el caso de Apolo y Dafne, congelado moldes de agua en forma de árbol para crear una instalación en el
patio de una escuela dónde solo el tiempo le da forma y el agua vuelve a la
tierra alimentando cada raíz, bien puede ser dibujar circunferencias en los
caminos de tierra en el Parque Natural del Soto, o clasificar por colores las hojas creando nuevos
encuentros. Y que mejor interés que el descubrir el nombre que tienen las
plantas, que no son insignificantes y que ellas son un regalo para nuestros
sentidos.

En los
dibujos “el árbol de mis sueños” los niños fueron creadores de nuevos árboles
que en cada rama acogían sus aventuras y deseos, como una árbol que en lugar de
hojas tiene corazones o en lugar de ramas son brazos de pulpo, o el árbol que
puede verse de noche porque es fluorescente. Una semana intensa que se
desglosará a lo largo de dos años de proyecto en el Colegío MIRABAL, introduce la intención de que los
arboles y la naturaleza se refleje de forma cotidiana y extraordinaria en la
vida de los niños y niñas.

Aprender a cuidarlas, a encontrar un lugar o que sean los árboles que nos encuentren, fragmentos del mundo, experiencias de vida.
Colegio MIRABAL. Proyecto WHERE IS MY TREE? and TIME TREE. Otoño 2011.Texto cortesia de J.V. T.

One thought on “Mito, escuela y naturaleza

  1. Preciosidad de escrito. Mis más sinceras felicitaciones. Trabajar con los árboles, los mitos y nuestros ancestros.

    Trabajar, trabajar y trabajar; eso nos queda si queremos cambiar el mundo.

    Ricardo

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