Mi mapa relacional II

La última vez que abordamos el mapa relacional, hacíamos referencia al poder de lo sistémico, concretamente al hecho de que cada vez que yo cambio el lugar desde el que me constituyo, todo lo demás también se modifica”.

Utilizando el marco organizativo de las relaciones, hemos continuado trabajando con el modelo sistémico, un pensamiento que se sitúa en un marco conceptual que facilita la claridad y la modificación de patrones. A groso modo sería un organismo con un conjunto de partes que interactúan en combinación con otros componentes.

Trasladado a nuestra práctica, hemos seguido utilizando la plastilina con la que habíamos construido referentes reales y personales. A continuación, cada participante ha trasladado a su universo esos referentes representando familiares, amigos y personas cercanas, explicitando de manera gráfica las relaciones que mantenían con su entorno. Ha sido necesario un ejercicio de toma de consciencia importante consistente en representar de  manera lo más realista posible la vivencia objetiva de esas relaciones.

Partiendo del lugar que ocupo en mi universo, hemos colocado a las personas significativas. Además de la cercanía o lejanía de cada sujeto, l@s chic@s han ido tejiendo una red de flechas a veces de ida y vuelta, otras de un único sentido, dando forma a esas relaciones.

Otro hecho llamativo ha sido la aparición de elementos abstractos que han tomado corporeidad en función del peso que tenían para cada participante: la ansiedad, las relaciones tóxicas, las dificultades… L@s chic@s han construido el mapa de su momento presente, más adelante diseñaremos  el mapa que cada uno querría construir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *