Mi emoción cuando me duele

Hoy abordamos la emoción que siento cuando algo me duele, cuando algo me hace daño. Fue hermoso el intercambio de historias, gestos, trazos y palabras desde el respeto y la conexión, más allá de los caracteres y realidades de cada una.

Procesos y resultados desiguales

Las dificultades y problemas que los adultos “sufrimos” cada día, pueden llegar a resultarnos de un gran peso. El corazón y la cabeza no siempre van de la mano, y alinear nuestras prioridades y entrenar las herramientas de que disponemos para “colocarlo todo” de la mejor manera posible, es una tarea cotidiana de procesos y resultados desiguales.

En paralelo, la densidad de las contrariedades de los adolescentes, si bien nos pueden resultar muy lejanas e incomprensibles; para ellos pueden llegar a tener una carga que en ocasiones supera la de los mayores.

Cómo vivimos lo que nos ocurre

No se trata tanto del hecho objetivo, sino más bien de cómo vivimos lo que nos ocurre, cómo nos situamos y como lo abordamos.

Muchas veces el problema es que medimos las cosas y las dificultades según nuestros parámetros. Por eso la empatía es tan rara, ¿cómo ponerme en tu lugar si estoy condicionado por mi esencia, mi trayectoria, mi sistema de creencias? ¿cómo ponerme en tú lugar si sigo en mi lugar?

Los pasos más sencillos pasarían por: Entender- Aceptar-Abrazar. Pero ¿qué ocurre cuando no entiendo? pues que solo queda aceptar y abrazar, desde la autenticidad. Colocarnos verdaderamente en la realidad del otro, sintonizando con su pena y su dolor, y para eso hay que olvidarse de un@ mism@ y querer mucho.

 

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