La mirada poliédrica

Apoyándonos en el pensamiento creativo, nos sumergimos en el abordaje de la imagen propia. Trabajamos la mirada poliédrica (las múltiples miradas y expresiones del rostro ante una realidad compartida). Con el “disparador “ de como me veo/como te veo: de la alegría a la tristeza, nos lanzamos a una reflexión individual que más tarde se abre al grupo relativa a mi manera de expresar mi alegría y mi pena.

Arrancamos con una narrativa  verbal que trasladamos a lo visual:

Cómo te ríes?  cómo lloras? de qué modo? sonoro? suave? a escondidas? cuanto te dura? por los nervios? de verdad? qué haces cuando el otro ríe/llora?

Cómo me veo. Garabato

Cómo me veo, mi alegría y mi tristeza

A partir de ahí, cada un@ se mira en un espejito con el que recorre el propio rostro, identificando la parte del mismo más representativa al expresar alegría y tristeza: los ojos, la boca, la nariz, los hoyuelos… La reconocemos y representamos garabateando. Teniendo como inspiración el garabato de Winnicott quien lo propone como sustituto a la hora del juego, recurso alternativo que permite la exploración de la naturaleza ante la interacción del sujeto con su mundo interno.

Como te veo. Fotografía

A continuación hacemos parejas de modo que cada compañero plasma a través de una fotografía la fracción del rostro del otro más representativa cuando expresa  alegría o tristeza.

Curioso cómo la expresión propia y la ajena no siempre son coincidentes, como los elementos que nos informan del estado del otro pueden pasarnos desapercibidos… o cobrar intensidad.

Y me pregunto si en un grupo que se conoce pasa esto… ¿qué no pasará entre desconocidos? ¿Observamos al otro, escuchamos su rostro, su cuerpo…? ¿Interactuamos con él, o más bien nos lanzamos a expresar lo que a nosotros nos ocupa?

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