La fuerza femenina

Las mujeres, y los hombres también, atravesamos muchas fases en nuestra vida. En cada etapa, podemos albergar una o más diosas con diferentes grados de influencia. Desvelarlas, escucharlas, amarlas, es todo un arte capaz de situarnos en el espacio al que pertenecemos y en el que florecemos.


Hace mucho tiempo, cuando el matriarcado era la fórmula de organización social que regía entre hombres y mujeres, la Gran Diosa era venerada como la fuerza femenina profundamente conectada con la naturaleza y la fertilidad, responsable de la creación y la destrucción. Ella misma era fuente de vida asociada a lo cíclico, siendo a la vez renovación constante.

Partiendo de la magia que impregna lo cotidiano -invisible a la mirada trivial-, nos hemos adentrado en las diosas de cada una, identificando ser y estar, esencia y presencia, y desde luego, jugando a lo largo del proceso.

 

Arteterapia. Casa San Cristobal. Crecimiento en Femenino.

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