Juego y presencia

Habíamos planteado la aceptación de nuestra parte oscura, un trabajo introspectivo que con la participación grupal se vio enriquecido y amplió nuestro horizonte. En esta ocasión la mirada se hacía mas extensa, incidiendo directamente en la aceptación de lo que ocurre en nuestro entorno, lo que nos afecta desde el exterior, lo que se nos impone, lo que nos toca vivir, las emociones que eso nos genera, cómo nos posicionaros ante esto, como nos sentimos…

Decidimos abordarlo desde el juego y la presencia, envolviendo al otro, dejándonos cubrir, escuchando, esperando, comunicando… Tomando consciencia de dónde está el que da y dónde el que recibe, y qué pasa con el que observa, cómo se siente parte y partícipe.

Arteterapia. Casa San Cristobal

 

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